lunes, 27 de febrero de 2012

Entrega de las Riquezas de Chile: Ahora le toca al Litio

Entrega de las Riquezas de Chile: Ahora le toca al Litio | El Concecuente

Tanto el petróleo como el litio no pueden ser objeto de concesión minera, porque así lo establece la Ley 18.097, Orgánica Constitucional de Concesiones Mineras, que al respecto dice: “No son susceptibles de concesión minera los hidrocarburos líquidos o gaseosos, el litio, los yacimientos de cualquier especie existentes en las aguas marítimas sometidas a la jurisdicción nacional ni los yacimientos de cualquier especie situados, en todo o en parte, en zonas que conforme a la ley, se determinen como de importancia para la seguridad nacional con efectos mineros, sin perjuicio de las concesiones mineras válidamente constituidas con anterioridad a la correspondiente declaración de no concesibilidad o de importancia para la seguridad nacional”.

La prohibición de concesibilidad de los hidrocarburos ya venía de 1971 con la Ley de la Nacionalización del Presidente Allende, y se mantuvo en la Constitución de 1980, inciso séptimo del Nº 24 del art. 19. Posteriormente, en 1982, en la Ley 18.097 se agregó la no concesibilidad del litio, seguramente por presión directa de los militares, puesto que en esa época ya se conocía que este mineral adquiriría en el futuro una importancia estratégica para la seguridad nacional, en razón que el litio es un elemento fundamental en la fusión termonuclear. Sin embargo este tipo de centrales atómicas aún no está en funcionamiento, pero se estima que ello sería alcanzado dentro de algunos años, especialmente en la Comunidad Europea, donde destaca el Proyecto ITER en Francia.

A diferencia de las actuales centrales de fisión nuclear, las centrales termonucleares no producen los peligrosos desechos radioactivos, y es por ello que este tipo de centrales están llamadas a solucionar la crisis de energía del futuro. En la dominación del proceso de fusión nuclear como fuente casi inagotable de energía, reside la principal importancia del litio en el siglo XXI. Fue en previsión de esa importancia que los militares, en enero de 1982, declararon inconcebible el litio. Por lo tanto, en virtud de la Ley 18.097, solo el Estado, dueño de todas las minas, puede explotar este recurso, quedando vedada su explotación a los particulares.

Sin embargo, casi dos años después de esta ley, en octubre de 1983, se promulgó el Código de Minería, redactado también bajo supervisión de José Piñera, que en el artículo 8º se reafirma el hecho que solo el Estado o sus empresas pueden explotar directamente esos recursos, “o por medio de concesiones administrativas o de contratos especiales de operación, con los requisitos y bajo las condiciones que el Presidente de la República fije, para cada caso, por decreto supremo”. Es decir, al mismo tiempo se permite que el Estado pueda conceder a particulares la explotación de dichos recursos, se permite su concesión a privados. Pero esta autorización es inconstitucional puesto que es una ley orgánica, la 18.097, la que reserva al Estado la exploración y explotación de los hidrocarburos y el litio, no puede una ley ordinaria como lo es el Código de Minería, dejar sin efecto una disposición de una ley orgánica constitucional. La autorización del Código de Minería es inconstitucional, además, porque la Constitución en el inciso séptimo del Nº 24 del art. 19 establece que los derechos y obligaciones de los concesionarios mineros solo se pueden establecer por ley orgánica constitucional, y por tanto, no puede el Código de Minería, ley ordinaria, levantar esta restricción.

No hay comentarios:

Barrapunto

Se ha producido un error en este gadget.

Licencia blog

Safe Creative #0906164028815