sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Necesita Chile una Nueva Constitución?

¿Necesita Chile una Nueva Constitución?

Una Constitución plenamente democrática tiene dos componentes. Asegurar una democracia representativa, participativa, deliberativa, eficaz y relevante para la toma de decisiones, es decir, que haga de la democracia el sistema de Gobierno, que se oponga a los poderes fácticos, a los hechos consumados de modelo económico, que sea una expresión permanente de la defensa de los derechos y la promoción de éstos, un orden social con igualdad, al mismo tiempo que permita revisiones permanentes por parte de la ciudadanía. Hoy día, una Constitución plenamente democrática es aquella que, junto con cumplir los estándares mínimos de democracia -que hoy en día no se cumplen- tenga un sistema menos presidencialista e introduzca mecanismos de participación, regionalice definitivamente el país en todos los niveles, de modo que tengamos una suerte de parlamentos o asambleas regionales con autoridades elegidas y, al mismo tiempo, esté abierta a las reformas económico-sociales que el país necesita.

La actual Constitución impide, por ley, que el Estado asuma su rol dirigente en muchas áreas de la economía, lo que aparece enteramente necesario. En ese sentido, una Constitución democrática tiene que reflejar la expresión de la soberanía popular, de la representación y participación, para asegurar las formas de convivencia económica y social que el país quiere. También tiene que haber un segundo aspecto que dice relación con el modo en que se genera esta nueva Constitución, no sólo de contenido democrático sino con una expresión de apoyo que puede ser por la vía de Asamblea Constituyente o formulas que aseguren que hay un momento para un plebiscito o referéndum aprobatorio social. El tema de la refrendación popular me parece central.

No hay comentarios:

Barrapunto

Se ha producido un error en este gadget.

Licencia blog

Safe Creative #0906164028815