jueves, 7 de julio de 2011

G.A.N.E = Gran Apoyo al Negociado en Educación

El documento que resume la propuesta gubernamental en relación a la actual crisis en la educación y a las demandas de los estudiantes a través del movimiento nacional de las últimas tres semanas, comienza con el siguiente párrafo:

“Toda familia chilena desea que sus hijos cumplan sus sueños y accedan a las oportunidades  que la sociedad les ofrece. La educación superior es una gran puerta de acceso a esas  oportunidades. Por ello, aspiramos a que más jóvenes tengan la posibilidad de estudiar en  instituciones de educación de calidad, sin que este sueño de un hijo titulado sea una pesadilla  financiera para sus padres o una pesada mochila para los nuevos egresados. ”

En el documento la palabra “sueño” aparece, al menos, seis veces, aludiendo a la manera en que las familias y los estudiantes entienden o deben entender la educación. La palabra “derecho”, en cambio, aparece dos veces, y sólo en el contexto de los derechos y obligaciones de las instituciones de educación superior. “Crédito” se repite en veintiuna oportunidades y “financiamiento” en doce.

En síntesis, la mirada que refleja el documento es que la educación y, especialmente, la educación superior es un bien de consumo que se compra, que se vende y que se desea, al igual como se desea una casa, un auto o un Ipod. Bajo ningún punto de vista se trata de un derecho fundamental que los ciudadanos reciben y que posteriormente retribuyen mediante su trabajo a la sociedad. Lo que puede leerse entre líneas, es la base de la ideología individualista y neoliberal a ultranza, que en los últimos 30 años ha favorecido en Chile el enriquecimiento desmedido de una pequeña clase económica y política, y el surgimiento de una brecha que cada vez es más difícil de disminuir. El Estado no garantiza nada, simplemente entrega recursos para que las personas puedan cumplir un “sueño” y para que no se endeuden “tanto”. Para esto es que el país, a través de la propuesta del Gobierno, hará su “gran esfuerzo” y su gran inversión: los estudiantes seguirán endeudándose y, simultáneamente, el Estado aumentará los recursos que entrega a la banca privada. Es una verdadera burla.

En ningún momento cabe la reflexión en torno al tipo de sociedad que queremos construir a través de la educación. Se da por hecho: una sociedad donde las supuestas leyes de mercado lo regulan todo. Pensamiento obsoleto, que se puso de moda en la década de los 80' durante la Guerra Fría y que el gobierno militar de aquella época trajo al país a través de sus “chicago boys” e impuso al resto de la sociedad a punta de pistola, con soldados en las calles y un sistema de represión que duró casi 20 años. Nuestro presidente, su hermano mayor, el Ministro de Educación y varios de los políticos que están en el gobierno formaron parte de aquel selecto grupo de asesores.

Lo más indignante de todo esto es que se pretende utilizar el movimiento social desplegado en las últimas semanas, cuyo propósito central ha sido justamente cuestionar un tipo de educación planteada en función de un sistema económico y político creado en dictadura y administrado durante los gobiernos de la Concertación, para profundizar el modelo y terminar de legalizarlo. Y son precisamente los temas que han quedado afuera de la propuesta, los únicos temas importantes: el tipo de educación que queremos como país, el derecho a la educación pública, el fin al lucro, la planificación de la oferta en educación superior, la democratización en la formación universitaria.

No hay comentarios:

Barrapunto

Se ha producido un error en este gadget.

Licencia blog

Safe Creative #0906164028815